Solo me adentré en el mundo del gusto musical. Todo lo que tuve en casa lo pedí o lo compre. Nada a escondidas ni insinuados por hermanos mayores. No recuerdo como fue que los conocí. Creo que fue cuando su final estaba anunciado. Pero Queen fue la primera banda de rock que me gustó en mi adolescencia.
Ahora que visitan nuevamente a nuestro país desde 1981 y que se rumorea que podrían desembarcar en Córdoba, la revista RollingStone, publica un extracto de la crónica original de su número en EEUU de los shows en el estadio de Velez Sarfield en su última visita.
Cuando llego al estadio, veo que los argentinos tienen una concepción más bien ingeniosa de cómo controlar multitudes: una fosa de dos metros de ancho y medio de profundidad bordea el perímetro del campo, llena de agua podrida y libélulas alrededor. Queen trajo su propio césped artificial para que los organizadores permitan público en el campo.
Ese recital sería replicado años después cuando en abril de 1992 se recordaba la muerte de Freddie, por culpa del Sida, con miles de estrellas de rock que reemplazaron su persona arriba del escenario pero sin poder reemplazar se magia y voz. En este recordatorio Bohemian Rhapsody es el tema donde queda en evidencia la belleza musical de la banda y la completa voz de Mercury.



